Sensor de carrera para Ipod-nano.

Hace un mes me compré lo que comercialmente se llama Nike +Ipod Sport kit.

Se trata de un sensor que teóricamente hay que colocarlo en un alojamiento específicamente preparado en las plantillas de ciertos modelos de Nike, que te mide la frecuencia de la zancada, y te lo manda a otro sensor que se conecta en tu Ipod nano (sólo en nanos).  Te mide la velocidad (ritmo/km), y la distancia recorrida. Si quieres saber a qué ritmo estás yendo, le das al botón del centro mientras corres, y te lo dice una chica (o chico, según lo que prefieras) por los auriculares.

Para los momentos en los que quieres darle más caña, puedes pedirle la “PowerSong”, que es una canción que tú has predefinido como tal y que te motiva especialmente.

He oido que también es capaz de “pincharte” canciones que van acordes con tu zancada. Se supone (yo todavía no lo he comprobado) que se pone el Ipod en modo aleatorio, y busca entre las canciones que tienes almacenadas, aquellas cuyas bpm coinciden con el número de zancadas por minuto. 

Todo esto por sólo 30 euros.

Ahora viene la parte negativa. Tanto mi hermano como yo, hemos tenido que devolver los dos primeros que compramos porque no había manera de que los sensores (el de la zapatilla y el de lpod) se conectaran. Tanto en Decathlon como en Forum Sport, nos los cambiaron por otros sin ningún problema.

El aparatito no viene bien calibrado. El primer día que lo estrené, casi me dejo los higadillos para conseguir que la chiquita me dijera que iba por debajo de 4min/km… O todas las distancias de las carreras están mal, o el chisme no fufa..

Para comprobarlo, me fui al parque de El Prado, lugar de entrenamiento habitual de korrikalaris vitorianos, ilustres y populares, donde sé que una vuelta son 707 m. La hice con el sensor y me marcó 660, que supone una diferencia del 7%. No parece mucho pero, supone 15 segundos en un kilómetro… Y eso sí que es diferencia, ¿verdad? La parte positiva es que tiene una opción de calibración: introduces la distancia que vas a correr, le pulsas al inicio y al final y listo. 

Y lo mejor de todo, es que no hay que comprarse una Nike para utilizarlo. Basta con colocarlo en los cordones de las zapatillas. Opciones: en ebay hay varias, bolsitas para el sensor que se colocan en los cordones o la que yo he elegido: el Lacelid, que por unos 5 euros lo consigues. Un plásticos con la forma del sensor, y dos orificios para pasar los cordones… Y a correr.

 

 

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Getaria-Zarautz

Después del triatlón de Bermeo (sábado) y del ratito que estuvimos en las sillas preparadas por la organización con sombrilla y todo, algunos con cerveza y otros con aquarius, (esos momentos no tienen precio), me fui a Donosti donde mi anfitrión Haritz me dio de cenar una ensalada de pasta con ajitos fritos (que todavía me están repitiendo) y nos fuimos a la Zurriola, a ver el concierto del espacio verde… 

Allí empecé a tomar conciencia de lo impresionante del fin de semana. Carrerita bonita con buen resultado, cenita, zumito de piña (no tenían batido de chocolate, imperdonable) sentados en la arena de la Zurriola, escuchando a Kings of convenience, un grupo que no tenía ni idea de quiénes eran, pero que me gustaron bastante. Hasta la 6º canción que ya me parecían todas iguales. Al día siguiente una travesía difícilmente mejorable… Soy un tío con suerte.

Pero no hay que descuidarse así que para las 23.00 a casa y a sobar.

Me levanto a las 8.15, con la extraña pero muy agradable sensación de no estar nada nervioso antes de una carrera. Es una carrera diferente, una travesía, muy larga, en una especialidad que no es ni mucho menos la mía, pero no deja de ser una competición.

Con una logística perfecta (con la inestimable colaboración de Junkal), cogemos el dorsal/chip, nada más llegar y el primer autobús para ir a Zarautz. Queda una hora para empezar, así que Haritz, Gorka y Javi comienzan una exhibición de mortales invertidos desde el muelle que me hace tomar conciencia de lo torpe ( o cobarde) que soy para las acrobacias… Tengo mucho sueño y no paro de bostezar.

Pasamos el rato como podemos y cuando faltan 10 minutos me olvido de todos y me voy a calentar por mi cuenta. Empiezo a sentir la adrenalina, y me olvido del comentario de ” no merece la pena llevarse golpes en la salida en una travesía de 2800 m” para ponerme en cuarta fila. 

Salida y efectivamente: 3 golpes seguidos, uno de los cuales me mueve las gafas y me entra agua, No puedo para porque me pasaría la manada por encima así qu decido seguir. No sé muy bien cómo, pero las gafas se ponen bien solitas y no tengo agua… En fin, hacia adelante. A pesar de haber empezado por el lado derecho, para pasar no muy lejos de las rocas, de repente me  doy cuenta de que estoy ya en el lado izquierdo, como de costumbre.  

Y así pasa el tiempo: un ratito a rebufo, un rato a mi aire. Nadando bastante bien, alargando bastante la brazada y con una frecuencia maja, sin dormirme. 

De vez en cuando miro al reloj, 11 minutos, 24 minutos, y ya diviso Zarautz.. Poco a poco voy intentando empujar más fuerte. Veo dos veteranos que van emparejados a un ritmo muy constante y me pongo a su lado. Intento mantener. Así me obligo. Cada vez un poco más. El último tramo se hace eterno. La marea está justo empezando a bajar, as´ique hay unas 150 metros más de lo habitual… Uff, que dolor de hombros… Por fin salgo,  y pequeño sprint hasta cruzar arco.. Todo cuenta.

47’20”, que era lo que pretendía hacer…2 minutos menos que hace 2 años, Pero luego veo el primero ha hecho 2 minutos más que el primer año, que he quedado el 173/719, cuando hace 2 años hice el 250…

Un espaldarazo importante a mi moral, para afrontar el último mes de entreno, que se prevé muy muy duro…Físicamente, que no de mentalmente, porque ya estoy con el espíritu competritivo a tope.

Bermeo. La crónica

Me presento en Bermeo sin que me dé tiempo a hacer el recorrido de la bici en coche, porque me ha costado más de lo que pensaba llegar.

Voy directo a por dorsal y ya ahí me encuentro con Gorka y Mikel que han ido desde Vitoria en bici (no habían ido expresamente a animarme, pero como si lo fuera) . Hablo con ellos y así me relajo bastante. 

Lauren llega tarde, pero al final salgo de boxes el último, para variar.

La salida es desde el agua, pero esta vez no quiero que me pase como en Zumaia, así que me concentro,

y  en la salida neutralizada hasta la línea de corcheras me marco una serie de 50m en Ae3… 

No tengo ni idea de dónde están las boyas… Pero más o menos sé que es una “L”. Se da la salida, y un par de golpes y para adelante… Pero dónde están las boyas… Sólo sigo las espumas de los delante…pero no sé si voy bien, mal… De repente un giro!! Anda!! Si no hay boyas.. Se gira alrededor de un barco… Parece que ya se enfila hacia el puerto así que empiezo a concentrarme en la técnica intentando alargar la brazada por debajo del agua. Voy bastante a gusto.. De repente me topo con la rampa de salida del agua. Bueno, mejor que rampa, llamémosle potro de tortura… Al igual que la de entrada en el agua, está cubierta de un “divertidísimo” musgo verde que hace que sea imposible ponerse en pie. Me encuentro rodeado de triatletas arrastrándose por el suelo, reptando andando a gatas, bajo los gritos del gentío que intenta guiarnos.

Pero Dios mío, cuándo nos daremos cuenta de que no todo vale cuando se organiza una carrera. Yo “sólo” tengo cortes en los pies y manos por los patinazos, pero un participante se dejó dos dientes en la puñetera rampa. Con una alfombra se podría haber solucionado.

Consigo llegar a boxes y veo a Dani Martín, (señal de que voy bien), a Lucía, vaya cómo a mejorado en dos meses!!, y cuando estoy quitándome el traje llega Lauren (qué clase…). Esto me hace ponerme algo nervioso, y en lugar de ponerme la cinta del dorsal por la cabeza, tal como habíamos hablado en boxes, la suelto y la pongo por la cintura( me cuesta 10 segundos por lo menos). Salida de boxes: 15.30 puesto 37.

Con el saltito de la rana

paso a 4 triatletas y de repente comienza la subida. No había perfil del sector, así que a la aventura. Es un sprint. A saco y no hay que pensar mucho más… Me cuesta coger grupo, y hasta que no me engancha Dani, no vamos de forma más o menos compacta. Subo a gusto, a unas 174 ppm. Me pasan un par de triatletas, pero sin sacarme demasiado.

Recorrido precioso, por Maxitxako, San Juan de Gaztelugatxe, y al empezar la bajada de San Pelayo, veo una caída. (Zuriñe Rodriguez y uno de los veteranos del circuito Ángel Santamaría). Esto hace que me asuste un poco y Dani se me escapa bajando. 

Al dar la vuelta en la rotonda de Bakio, durante unos interminables segundos no me baja el plato.. Por fin lo consigo. Cadencia y para arriba. Voy con Remen, Altuna.. Un buen ritmo. Paso de vez en cuando a tirar,

y en la bajada me quedo un poquito cortado por un triatleta de Eibar que baja todavía peor que yo.

T2: después de la chapa de Haritz en Mallorca con su T2, y de haber practicado con la bici vieja por Vitoria el “descabalgamiento cruzado”, por primera vez lo pongo en práctica y con buen resultado.

Me pongo las zapatillas, sin calcetines, claro, y a correr. Gesto a la cuadrilla y a remontar. Me cuesta lo suyo pasar a Remen, pero voy con muy buen ritmo. En el km 2,5,  Mikel me dice que voy el 21 (mentiroso… o no sabe contar) así que me caliento y cambio un poco el ritmo. Me fijo en la gente que adelanto para ver si llevan pulserita y voy a ser capaz de quedar entre los 20 primeros por primera vez…

Termino con un adelantamiento en los últimos 200m, con un parcial de 16’50” (que supone que corrí a 3’25” /km), que es el 6º!!! mejor de todos, (eso sí  a 184 ppm) para acabar en el puesto 24, de un total de 159 participantes (15%).

Fin de semana de doblete. Bermeo+ Getaria-Zarautz. Previa.

El sábado corro el II Triatlón Sprint de Bermeo. Es la primera vez que lo hago y no estaba en los planes iniciales, pero no sé muy bien por qué, pero me he animado. Después del finde de Mallorca, me apetece volver a competir.

Voy sin apenas entrenar en las 2 últimas semanas, y estando ayer jueves hasta las 5.30 de la mañana de fiesta… Las tradiciones son las tradiciones, y la víspera de Santiago en Vitoria no se perdona. Todavía me habría quedado algo más de tiempo por ahí, pero tampoco quiero sufrir más de la cuenta. Esta mañana me he ido a nadar (800), para quitar la resaquilla, pero estoy cansado. Para mañana espero estar casi al 100%.

Me han dicho que la bici es bastante dura. Con un puerto que se sube por ambos lados y continuos repechos. Así que Powertap fuera, y con las Scirocco. No creo que quite los acoples. 

   

Y el domingo, travesía Getaria-Zarautz. A ver si no está el mar muy revuelto y no me pica ninguna medusa. El año 2006, me costó 49 minutos, hacer los 2800m, de los que consta la travesía. Creo que un par de minutos sí podría bajar, lo que supondría nadar en 1.40/100, en lugar del 1.45/100 de hace 2 años.

Aritzaleku 2008. Ya estamos apuntados!

El 24 de agosto se celebrará el triatlón de Aritzaleku, en Lerate, Navarra. Una prueba preciosa que se ha convertido en un clásico para el tecnun.com triathlon.  

Fin de semana de convivencia en Lezaun, con entreno previo el sábado, carrera el domingo y posterior comida en el camping. Otro planazo!!

Pongo la altimetría de la vuelta que se hace en bici. Se hace 3 veces.

La subida del puerto son 3,3 km al 4,2% y la de la presa sólo 1 km pero al 7,7%.

Hacerlas una vez no es mucho, pero 3 ya se nota bastante. 

En medio del valle

Llevo un par de semanas en las que he bajado bastante la carga de entrenamiento. Quiero llegar bien a Ferrol (2º pico), así que después de Zumaia, no he pasado ningún día de 1000m nadando ni apenas he andado en bici. En las 2  últimas semanas: 4000 m nadando y 200 km en bici. 

Este volumen incluye  el Cpto de España de Acuatlón y la Copa de Rey por equipos.

Además, este fin de semana doblo, con el sprint de Bermeo, y la travesía Getaria-Zarautz. Es decir, compito sin entrenar.

No creo que vayan a salirme malos resultados. Igual hasta me llevo una sorpresa positiva al llegar fresco a las carreras. Ya veremos.

Copa del Rey por Equipos

Y llegó uno de los grandes objetivos de la temporada: La Copa del Rey por Equipos.

Hasta el año pasado ni sabíamos que existía. Pero en agosto de 2007 me compré la revista Finisher y lo vi en portada.. una contrarreloj por equipos, pero de triatlón.. Lo tenía todo. Así que me llevé la revista a la tradicional concentración que hacemos todos los años en Lezaun previa al triatlón de Aritzaleku, y se la expuse a los compañeros. A todos les gustó la idea, pero en aquel momento me pareció que sería difícil conseguir que participáramos 6, aunque el mínimo era 4.

Cuando salió el calendario de la temporada 2008, lo primero que hice fue buscar dónde era la carrera: Palma de Mallorca, en julio… Se complicaba la logística (nuestro tendón de Aquiles) al ser fuera de la Península, pero ganaba boletos para coger una semana de vacaciones de todo el equipo con sus respectivas parejas (si las hubiere).

De momento, fuimos el segundo equipo en apuntarse, con 4 meses de antelación… Luego ya veríamos quién iba.

Después de muchas vueltas para conseguir 6 participantes, la alineación definitiva fue: Alberto, Fuente, Solís, Haritz, Javi y yo. Total: 6.

Entonces se abrió la incógnita: si puntúa el 4º tiempo del equipo,

  •  intentamos quedar los más adelante posible tirando a saco Alberto, Fuente, Solís y yo, o
  •  intentamos llegar los 6 juntos, y nos olvidamos de clasificiones. 

La primera opción parecía la más factible, con el pensamiento de: “ya que vamos hasta allí, lo damos todo”.

Sin embargo, según iban acercándose las semanas previas e iba transcurriendo la temporada, la opción de ir los 6 juntos ganaba enteros: Haritz fijó como objetivo principal de sus entrenamientos el ser capaz de seguirnos… Se podía percibir esa ilusión en cada movimiento que hacía. Yo lo vi claro. Somos un equipo, por encima de todo, y el nombre de la prueba lo decía claramente: por EQUIPOS. Y además somos un equipo especial. Nos gusta competir, esforzarnos, sufrir para mejorar, pero lo que más nos gusta es hacer esto juntos, y compartirlo. Eso el lo que de verdad nos llena. ´

Además, para calmar nuestras ansias competitivas, nos apuntamos al acuatlón de la víspera: el sábado a competir, y el domingo a disfrutar.

Me desperté una hora antes de lo previsto, algo más nervioso de lo ya de por sí habitual. Me comí una papilla infantil que compramos el día anterior y me sentó fatal. Según íbamos en bici hacia la salida (tanía 14 km por un sinuoso carril-bici) me fui encontrando cada vez peor. Sudor, frío. Empecé a temer que tenía fiebre. Fui los 14 km completamente callado. ¿Un año esperando para esto?

Al llegar a la zona de boxes, les dije a mis compañeros: si veis que me quedo, no me esperéis porque será que no voy a ser capaz de llegar. Así, decidimos cambiar la formación en la disposición en “punta de flecha” de la natación. Fuente, recuperado del IM de Frankfurt, ocupará mi lugar tras Beto, y yo escoltaré a Haritz.

Vamos muy bien hasta la primera boya, con Beto nadando a espalda de vez en cuando para comprobar la situación, pero en el segundo largo empezamos a separarnos un poco. Beto decide quedarse atrás para empujar a Haritz. Solís y Fuente pasan delante y yo hago de puente. 

Ya me encuentro bastante mejor. Salimos del agua en 14.58… Y hacia la transición.

Salgo el primero y en las primeros dos rectas, vemos que Haritz va algo más asfixiado de lo que creíamos, y nuestros relevos de 4, se convierten en 3. Fuente pasa a ser el escolta impulsor de Haritz. Son 5 vueltas de 4 rectas cada una de aproximadamente 1 km. En un sentido pica ligeramente hacia arriba y con algo de viento. Es en estas donde tenemos que arrancar de los giros de 180º con algo más de calma. En la vuelta, viento de culo, a saco. 

Como dije en carrera, esto ha sido de las cosas más bonitas que he hecho en mi vida.. Siempre había tenido la ilusión de hacer una crono por equipos en bici, y la verdad es que me gustó la experiencia. Me encontré muy a gusto, muy bien acoplado. Y sobre todo, feliz.

Los 20 km pasan volando, llegamos a la T2, y Haritz sale como un tiro… Mantenemos la estrategia, los 6 juntitos, pero intento marcar un ritmo en el que ninguno se duerma, pero que no sea asfixiante.

Algún empujoncito más y META.

Una pasada. El año que viene más.