Resumen/Balance de la temporada 2011.

Esta ha sido la temporada más larga desde que empecé a entrenar para esto allá por agosto de 2001, cuando me compré mi primera bici “de carreras”, mi primera subida a Zaldiaran cogiendo tiempos ehice mis primeros 200m seguidos cronometrándome (prometo un post de mis inicios, pero vamos a cerrar esta temporada primero).

Tras dejar la temporada 2010 en julio medio lesionado, me tomé agosto de descanso, y empecé poco a poco en septiembre. Los objetivos principales eran:

-el Campeonato de España de Vitoria(que iba a ser distancia C) y,

-el Challenge de Maresme.

O sea, que me centraba en Larga Distancia. Necesitaba un cambio de enfoque. Estaba atascado nadando, y veía claro que donde tenía margen claro de mejora era en la bici, y quería correr bien de una vez en una Larga (por lo menos como se supone que tengo que correr viendo mis tiempos en medias maratones) , algo que todavía no había conseguido.
Objetivos 2011/

O sea, que eran dos picos muy claros(julio y octubre), con algunas tachuelas intermedias: Elche (que era un poco de prueba) y el Half de Maresme.

Otro objetivo era mejorar en el esquí de fondo y el triatlón de invierno. Me atraen los deportes de técnica, y el esquí de fondo lo es. Y además en la montaña, con la nieve, aeróbico… Lo tiene todo. Y si le ponemos un poco de correr para calentar y una subida en bici antes a un PUERTO…
Así que empezamos con una base aeróbica de esquí, cuando había nieve, y mucha bici, ya que el invierno fue seco pero bastante frío, con bastantes días saliendo con temperaturas bajo cero.
Entre medias, la media maratón de Vitoria y la San Silvestre. Dos éxitos, que me hicieron ver que los 4 kilos menos de peso  que tenía respecto al año pasado me iban a ayudar mucho.
En los triatlones de invierno mejoré bastante en puestos, más que nada porque apreté desde la salida y en Ansó hubo ratos en los que esquié muy a gusto (cuando se deshizo el hielo), pero me siguen metiendo unas minutadas esquiando que son de vergüenza. Aún así, o tal vez por eso, con ganas de repetir el año que viene.

En Elche, por fin, vi que, dentro de lo que se puede correr en esa carrera, podía ir a 4’/km después de 90 km en bici. Los watios de la bici eran los mismos que el año pasado, pero me bajaba de la bici mucho más fresco. Ése era el objetivo.

En el Half-Challenge de Maresme, me pasó más o menos lo mismo, pero corrí un poco más rápido. Por primera vez, estaba en una carrera de larga luchando por puestos (en grupos, claro). Me quedé 4º gracias a un pseudo-pro argentino que no sé qué cojones hacia corriendo en grupos.
Antes había corrido en Hondarribi, donde me vi muy fuerte en la bici, pero una mala colocación en el grupo hizo que me quedara fuera de la lucha del top-20, donde creo que podía haber estado.
En Lekeitio, pasó un poco lo mismo. El puesto no correspondió con las sensaciones que tenía y después de la carrera pasó el ya conocido episodio del neopreno pillado en la rueda y mi cabeza estampada en el suelo, con amnesia de 5 horas y noche en observación en Galdakano. Una vez más, muchísimas gracias a todos los que estuvisteis allí… Pepe Camelas, Borja, Nai, Aritz y por supuesto Patri. Os debo una muy grande.

Cerré el capítulo de sprints en Tudela. El Reto del Ebro. Otra carrera con mucho valor sentimental para mí,  y que otra vez no salió bien. Estaba recuperado de la cabeza, pero no de piernas, y otra T1 lenta me fastidió la carrera.

Tras 15 días completamente parado, empecé una puesta a punto exprés para el primer gran objetivo del año: Vitoria. Estaba claro que no iba a estar tan bien como quería, pero tampoco estaba mal. Había que ir a por todas. Mola bastante saber con quiénes te enfrentas, saber cuánto puedes perder (más o menos), cuánto puedes recuperar, etc. Mola mucho menos que tengas que ir a clasificarte a Barcelona para que luego haya gente que corra por invitación, y encima te quedes fuera del podio en tu casa porque dos de ellos han quedado delante de ti. Otra vez 4º, y satisfecho con mi carrera, pero otra vez fuera del podio, en un campeonato de España y en casa. Ésta me dolió casi tanto como la descalificación de San Juaz de Luz de hace un par de años. En este caso, nadie incumplió el reglamento, pero me queda la sensación de injusticia. Parafraseando al poeta G.S.: Nunca pienses que lo justo es lo correcto porque si te meten un dedo en el culo queda justo, pero no es correcto.


Me tomé 15 días de descanso, para empezar a preparar de forma específica el Challenge de Maresme. Empecé con muchas dudas pero la primera salida con la grupeta deluxe, me hizo ver que la bici no sería un problema. Todo estaría en la carrera a pie, pero tras un entrenamiento bastante bestia por asfalto y bastante cuestas,Vitoria-Bitoriano, me quedé tocado de psoas y sobre todo tendones para todo lo que quedaba, así que la cosa se ponía bastante negra.
Tras muchas dudas, hice el tratlón de abejar en Soria, 4 semanas antes del Ironman. Me parecía pronto, pero creo que fue un acierto. Me vi corriendo fácil, de forma constante a 4 durante los 21 km, sin molestias y con una bici bastante agresiva, (aunque todavía podía haber apretado algo más) y vi que puedo correr en élite de esa distancia.

El mes de septiembre fue el peor del año, sobre todo a nivel mental. No llegaba a nada. Sólo el fin de semana entrenaba a gusto, con buenas palizas en bici, pero durante la semana el no poder entrenar como lo había hecho en julio y agosto me estresó bastante.

El Challenge, salió bastante bien, hasta donde me aguantó el cuerpo. Si al principio de la temporada me dicen que iba a hacer10h6’, hubiera firmado inmediatamente. El problema es que una vez en carrera, si hubiera hecho 7 minutos menos estaría como unas castañuelas, lo que no deja de ser un poco estúpido, mirado fríamente. Pero según pasan los días, cada vez estoy más orgulloso de haberlo hecho. Sé que puedo hacerlo mejor, pero como ya he dicho un montón de veces, entrenando más la carrera a pie. Si puedo hacerlo, tal vez repetiré, y si no, me quedaré en corta y media, que realmente me gustan más y me lo paso mucho mejor, tanto entrenando para ello como compitiendo.

En resumen, he cumplido todos los objetivos que tenía, a pesar de 3 caídas fuertes  o sea que estoy muy contento.

He dado un saltito importante en las carreras de larga que ha sido en lo que me he centrado este año.

He hecho mi primer ironman con un tiempo bastante decente.

En los sprints, no he estado mal en cuanto a lo físico, pero fallos técnicos -tácticos me ha privado de puestos bonitos.

He mejorado en el triatlón de invierno, donde todavía tengo muchísimo que mejorar.

En cuanto a lesiones, a pesar de los problemas de psoas y tendinitis, creo que he estado mejor que el año pasado, y he durado un año enterito entrenando, pero tengo que cuidar más eso con estiramientos y excéntricos. El cambio de postura en la bici parece que soluciona mis problemas de psoas, pero todavía puede mejorarse. Lo importante es que he podido competir en 4 medios y un ironman, cuando hasta ahora sólo había hecho un medio-ironman por temporada.

Todo esto sin olvidar que en el equipo hemos conseguido que la Donostiako Sprint Triatloia sea una prueba de referencia en el circuito vasco, seguimos aumentando en número en el club con chavales jóvenes con muchas ganas, la gente que entrena bien sigue mejorando y cada vez nos animamos más a salir por ahí juntos.

 

Challenge Maresme 2011. Análisis.

Como le he dado bastantes vueltas a la carrera durante estas dos semanas, para hacer el análisis no me ha hecho falta demasiado tiempo. Sí conseguir rescatar los dispositivos de descarga en medio del caos que es mi vida en las últimas semanas: el pincho del Garmin todavía lo estoy buscando..

Natación

Era lo que menos preocupaba. Con unas cuantas sesiones de 4000 a las espaldas en los últimos meses, un neopreno que no me cuesta nada mover y, como dije en la crónica, el sector que menos importa en esta distancia, sabía que andaría entre 1hora y 1hora 5minutos. Estuve en el límite inferior y disfruté mucho nadando.

Probablemente no haga falta nadar tanto, (“tanto” para mí son 12000m/semana), e incluso con 2 días/semana podría valer, pero lo he hecho por 3 motivos.

-Nunca sabes cómo estará el agua el día de la carrera. He visto mar muy malo en Calella y otros puntos del Mediterráneo y el esfuerzo requerido puede ser mucho mayor del esperado, por lo que ir bien preparado puede ahorrar muchos disgustos.

-cuanto más sobrado vayas, más descansado sales para coger la bici.

-puro respeto al triatlón.

Diferencias en la clasificación: Clemente, uno de los mejores nadadores del circuito mundial, me sacó 12 minutos y Peláez 2 minutos. Creo que estuve en mi sitio. El ganador de mi grupo salió en 1h07′ (pero corrió la maratón un minuto más lento que Clemente Alonso!!).

 

Ciclismo.

Cuándo uno entrena y compite por watios, la primera pregunta es: ¿a cuántos watios vas a hacer el ironman?

La respuesta tirando de bibliografía es: entre un 70% y un 75% del FTP.

Ah!, pues muy fácil: O sea, FTP X 0,7.  Claro, siempre y cuándo sepas cuánto es tu FTP (Functional Thresold Power), que como ya sabréis los que frecuentáis este blog, son los watios máximos que se pueden hacer en una hora a tope (Functional Thresold Power). Y que también puede sacarse haciendo un test de 20 minutos a tope y multiplicando ese valor por 0,9.

Pero como también sabréis los que sois más fieles al blog, no me fio en exceso del test de 20 minutos, y nunca he hecho en llano 1 hora “all-out” (lo más cercano esta temporada ha sido la subida a Belagua en el tri de invierno de Isaba (270w)).

Además, mi capacidad de meter watios ha cambiado al levantar el manillar y el sillín, (puede que también el llegar a 1000km/mes), por lo que hice el siguiente estudio sobre datos de competición (que al final son los buenos de verdad).

2,5h FTP IM IM
prom NP 82% 85% IF 70%FTP 75%FTP
Arenales 203 220 248 259 173 181 186 194
Half Maresme 215 224 262 264 184 184 197 198
Vitoria 211 224 257 264 180 184 193 198
Malvasía 223 244 272 287 190 201 204 215

 

1º determino el FTP en función de los resultados de algunas carreras. Según bibliografía especializada, en Half, el promedio resultante de watios está entre  el 80 y 85% del FTP y la normalizada en aproximadamente el 85%.

Así que haciendo la cuenta al revés, de cada prueba puedo sacar el FTP que tenía en cada momento de la temporada (con mi estado de forma y posición en la bici en ese momento). Tengo dos valores, el que viene del promedio y el que viene de la normalizada… Se ve que sale un poco más alto en el de la normalizada. Aplicaremos el teorema del Valor Medio o punto gordo, o sea, el promedio de las dos.

2º Así que una vez conocido o estimado el “FTP auténtico”, toca sacar los watios de IM. Del rango 70-75, cojo la del 70%, ya que es mi primer Ironman y sé que voy a ir muy justito en la carrera a pie.

Por lo tanto, la cosa tendría que estar entre los watios de Vitoria (con manillar abajo) y los de Malvasía (manillar arriba, 74 km en lugar de 90 y dos subidas cañeritas). O sea, 182 inferior y 195 superior.

Y como siempre digo, el pulso a largo plazo. En los entrenamientos he visto bastante claro que a 140 ppm voy muy bien, (10 ppm menos que en el half), o sea un 74% de mi pulso máximo, con lo que también cuadra con lo que se lee por ahí.

El resultado tras 180 km: 182 w y 140ppm.

O sea, que me quedé en el límite inferior de watios, probablemente por el calor y porque arriesgué poco, sabiendo lo que se me venía encima. Y visto lo visto después, menos mal…

Con un poco más de detalle, dividido por horas, se ve que empecé un poco fuerte, y poco a poco fueron bajando los watios, hasta que en la última hora, bajaron bastante. También bajo el pulso, o sea que además de un bajón del estado físico, también levanté un poco el pie.

Hora P(w) ppm cadencia
1 196 144 87
2 188 141 85
3 185 140 84
4 182 141 84
5 162 138 80

 

De lo que más contento estoy es de lo rápido que fui con sólo 182w, 188 cm y 72 kg: 35,2 km/h.

Me sale un CdA promedio de 0.280, suponiendo un Crr de 0.003 (que es el que supongo siempre) y despreciando el viento. Creo que para mi estatura está bastante bien, y después de tantas vueltas que le he dado a la posición, a las ruedas, a las laminar cover, al casco… todo funcionó.

De todas formas, he calculado el CdA por tramos, ajustando el viento para que el CdA cuadre a la ida y a la vuelta.

12/02/2011

1vuelta 2vuelta

3vuelta

Ida vuelta Ida vuelta Ida

vuelta

Potencia

196 188 189 179 171 160
velocidad bici (km/h) 36,81 36,04 34,21 36,67 32,46

35,8

vaire (m/s)

0 0 2 2 2,5 2,5

vaire (km/h)

0 0 7,2 7,2 9

9

ang incidencia 90 90 110 70 110

70

temperatura

22 22 24 24 27 27
densidad aire 1,2 1,2 1,2 1,2 1,2

1,2

crr

0,003 0,003 0,003 0,003 0,003 0,003
M 82 82 82 82 82

82

Prod

24,7 24,2 22,9 24,6 21,8

24,0

vaparente (m/s)

10,2 10,0 10,2 9,5 9,9 9,1

vlateral (m/s)

0,0 0,0 1,9 1,9 2,3 2,3
Paero 171,3 163,8 166,1 154,4 149,2

136,0

angulo aparente 0,0 0,0 10,5 11,2 13,4

14,5

CdA promedios 0,267 0,272 0,281 0,280 0,283

0,276

 


Se puede ver que:

– el viento levantó a partir de la segunda vuelta, pero que no hizo que me variaran los watios en función de cómo me pegara el viento (al final el viento de la Llanada ha servido de algo…:)

– aunque el drag de las ruedas aerodinámicas se reduce con el ángulo aparente, en el global del ciclista, aumenta.

Clemente me sacó nada más y nada menos que 38 minutos, el que ganó de mi grupo y Peláez me sacaron 15 minutos.. Demasiado. O sea, que hice lo que tenía que hacer, pero hay que entrenar más.

 

Carrera a pie.

Sabía que lo que pasó podía pasar… pero no de semejante manera. La idea era salir a 4.30, pensando en que hacia el 15 bajaría a 4.45, y hacia el 25 me arrastraría a 5’/km. Así que pequé de optimismo. Con los entrenamientos que llevaba de carrera a pie lo normal creo que es lo que pasó. Que el 4.45 se convirtió en 5 y el 5 se convirtió en 6 largo… El malestar de la tripa también cuenta, pero no fue la causa. Y los tendones de Aquiles, pues parecido.

Pongo los pasos por kilómetro.. para una vez que hago una maratón, los pongo todos.

km ritmo pulso
2 04:17 148
3 04:27 145
4 04:23 152
5 04:48 147
6 04:32 148
7 04:33 153
8 04:27 149
9 04:28 152
10 04:35 151
11 04:26 147
12 04:44 150
13 04:42 151
14 04:33 155
15 05:16 149
16 04:55 143
17 04:57 151
18 05:46 142
19 05:05 147
20 05:11 148
21 05:26 138
22 05:11 142
23 06:04 135
24 05:33 135
25 05:21 136
26 06:06 134
27 05:51 139
28 06:39 143
29 05:47 150
30 05:56 151
31 05:51 146
32 06:04 139
33 05:52 139
34 06:22 137
35 05:50 159
36 06:24 155
37 07:15 153
38 06:09 176
39 07:11 157
40 06:17 182
41 05:50 173
42 05:22 159



 

Fui bien hasta el km 15. Luego, tocó sufrir, y mucho. Caída libre.

En este aspecto la conclusión es clara: no puedo ir a un ironman corriendo un día por semana y pasando sólo dos veces de hora y media en los dos últimos meses. No es que no lo haya hecho porque no me haya apetecido, si no porque llevaba el cuerpo muy justo para correr. Así que o consigo poder entrenar más la carrera o no volveré a correr un ironman.

Por seguir con la comparación aunque aquí no viene mucho a cuento, Clemente me sacó 55 minutos (lo mismo que el animal que ganó mi grupo) y Peláez que hizo un carrerón brutal, 29 minutos, con 3.22, que era lo que yo pensaba hacer…

 

RESUMEN

La preparación específica de esta carrera ha sido de dos meses. En agosto lo llevé bastante bien, entrenando mucho y a gusto. Pero en septiembre, con la vuelta al horario partido, me agobié bastante porque veía que no llegaba a todo (ni entrenamientos ni a nada en mi vida en general) y los problemas físicos no acababan de remitir.

Respecto al resultado, en el momento y durante toda la semana siguiente, me jodió mucho no bajar de 10 horas. Son 6 asquerosos minutos, pero queda mucho mejor el sub10…

Sin embargo, creo que con la preparación que llevaba creo que hice una muy buena carrera hasta donde el cuerpo me aguantó.

Y ahora viene lo de siempre: entrenando más, sé que lo puedo hacer mejor, que todavía hay margen. Sobre todo en la carrera a pie. Pero necesito que el cuerpo me aguante y que yo esté dispuesto a seguir sacrificando cosas de mi vida para bajar, digamos 20 minutos, en una carrera que además te cobran más de 60.000 de las antiguas pesetas por participar y no te dan ni una foto de recuerdo en buena calidad.

Lo que es seguro es que el año que viene no repito. Después, ya veremos.

 

Challenge Maresme 2011. Crónica.

La semana previa a mi primer ironman (ya me he cansado de escribir lo de “distancia ironman”), estuve mucho más relajado que para cualquier otra carrera del año. Puede que el golpe en la cabeza del sábado anterior, que me dejó el cuello tocado toda la semana, me preocupara más que la carrera en sí misma, o el ajetreo de las obras en casa, o una semana bastante problemática en el trabajo, o el estar preparando a la vez las vacaciones que empezaban 12 horas después de terminar la carrera… Un cúmulo de circunstancias, pero que me vinieron muy bien para llegar descansado. Porque aunque no nos demos cuenta, los nervios cansan, y mucho.

Llegamos a Calella el viernes bastante tarde, hacia las 23.00,  pero nada más llegar, me cambié y salí a correr 20 minutillos. Nunca había corrido a esas horas, pero me gustó. Me acerqué hacia la zona de boxes, y pude ver el arco de meta. Ese arco que tantas veces he visualizado estos meses mientras entrenaba y estaba igualito a lo que me imaginaba.

El sábado por la mañana, charla técnica, recogida de dorsales y vuelta por la feria, donde había más o menos lo de siempre y no nos detuvimos demasiado en los chiringuitos, aunque sí lo suficiente para echar unas risas y hacer un poco el payaso.

 

Estuve hablando un ratillo con el futuro ganador de la prueba (yo tenía clarísimo que iba a ganar), y  también tuve la oportunidad de probar una de las cabras que más me gustan (creo que en empate técnico con sólo la BMC TT01). La Blue Triad SL, con Di2. Poco que decir.. creo que en la foto se ven las babillas colgando…

Después, dejar la bicifull-equipe, en boxes y a cenar. No hubo pasta party, porque era el viernes (¿será para que dé tiempo a digerirla?) así que nos la montamos en el apartamento, que para eso habíamos tirado la casa por la ventana con unos apartamentos con microondas y todo.

Pero fue meterme a la cama el sábado y toda la tranquilidad desapareció de golpe. Dormí mal y a las 4.30 me tuve que levantar para hacer mi primera visita al baño. No voy a contarlas todas, que luego mi madre me riñe por el tufillo escatológico que cogen las crónicas, pero sí que fueron más de las habituales. Algo ya no iba bien.

En el camino desde el apartamento hacia boxes, aparte de hacer la pichonada de no coger chaqueta y ser el único que iba en camiseta (es lo que tiene ser de Vitoria y creerse que en el Mediterráneo siempre hace calor), no soy capaz de decir ni una palabra, así que Borja se marca un buen monólogo, aunque también le noto tenso. Echo de menos la musiquilla que me había preparado para la ocasión, pero el ipod se quedó en el apartamento.

Una vez dejado todo en las bolsas en la carpa, hinchadas las ruedas, sacada foto para el facebook y puesto el neopreno, nos vamos al agua para intentar relajarnos. Sé que probablemente sólo eran nervios, pero me metí al agua con mala sensación en el estómago. El agua estaba buenísima, completamente transparente. Nadamos unos metros con muy buenas sensaciones y sin ninguna molestia en el cuello. Nos salimos, que ya íbamos a estar suficiente en el agua durante la carrera, y nos sentamos en la “arena” a dejar pasar el tiempo.

Se colocan los pros. Ponen música de rollito épico… que sin ser buenísima sirve para que se me ponga carne de gallina y me emocione por primera vez. Se van sucediendo las salidas rápidamente, (otra vez que toca salir casi los últimos) así que corremos que a este paso salimos tarde.

Busco a Patri y por fin la encuentro. Esto ya es otra cosa. Me siento más seguro, pero me vuelvo a emocionar y me sale una lagrimilla que se queda dentro de las gafas.

 

La espera antes de la salida se hace eterna. Cambian la música y ponen la de Misión Imposible. No me hace ni puta gracia (por el analogismo más que nada) y no me motiva para nada. Cuando dicen que queda un minuto vuelven a poner la del rollito épico, me vuelvo a emocionar, le digo a Borja que parezco Itsaso Leunda en su IM, venga a llorar, y decido que siendo la última carrera del año, esta vez sí voy a hacer una salida tipo Guz y no una tipo Webber.  Que la salida la den con un cohete como en los encierros en lugar de con una sirena me ayuda, porque sirve para que los reflejos cuenten menos (muchos veranos en Valtierra). Así que entro el primero al agua (oh my god!!).  No entro de forma muy elegante, pero no importa.

De los del centro, voy el primero, pero por la derecha van más rápido que yo, y todo el mundo se tira hacia allí.

Una vez pasada la primera boya sin muchos problemas, queda un largo de 1500m, un “ancho” de unos 300, otro largo de 1500 y la salida del agua. Comienza la psicología y el pensamiento positivo: es un 2×1500, y eso ya lo he hecho entrenando. Así que esto es fácil. Sólo se trata de no cansarse demasiado, no dormirse y no hacer más metros de los necesarios. Me da pena que la natación apenas cuente. Como leí alguna vez, esto es un duatlón mojado, pero es lo que hay. Me acuerdo de los que critican los despectivamente llamados chupatlones, y me pregunto cuántos de esos nadan en 1.20″ y corren por debajo de 3’15″/km..

El pelotón toma las boyas intermedias como referencia, lo que hace que vayamos haciendo eses. Así que decido, que ya que me he comprado las speedsocket con cristal de espejo nuevas que se ve que te cagas, y que para una cosa que hago bien en el agua, que es orientarme, voy a ir a mi bola. Ni pies ni nada. Probablemente vaya a ir más lento, pero seguro que hago menos metros y voy a ir constante y sin golpes. Además el agua está espectacular. Me guió con la línea de costa y con las ondulaciones de la arena bajo el agua que se ven perfectamente paralelas a la playa. (muchos años de vacaciones en el Mediterráneo en la colchoneta con mi hermano..)

El primer largo se me hace corto, y como esperaba, en la boya me junto con el pelotón de nuevo.

Al empezar el segundo largo, me paro un poco, me coloco bien las gafas, diviso la boya (que no es fácil porque está bien lejos) y me meto agua en el neopreno, que la espalda se me está empezando a recalentar.

En el segundo largo, idéntica estrategia pero sin línea de costa a mi derecha. O sea, sin línea de costa.

Salida del agua. Me veo muy bien. Descansado. Me pongo de pie y no noto nada de mareo. Veo a Patri en la salida. Quiero que me vea que estoy bien, pero no tengo que disimular. Yo creo que no voy  ni a 140 ppm.

 

T1. Calcetines con los que entreno (180km me parecen demasiados para hacer sin calcetines) y voy tranquilo pero sin pausa a por la bici.

Me conozco la salida, con todos los baches así que tampoco voy a forzar mucho. Pero llega la rotonda de Calella y el primer repechito y aprieto para calentar las piernas y espabilar el cuerpo.

Toca regular y no dejarse llevar por la emoción del principio. El objetivo de watios está entre 180 y 195w. El rango es bastante amplio, debido a lo que expliqué del cambio de FTP con la postura (Malvasía y cambio de postura en la bicicleta). Respecto a Malvasía he bajado 10º el manillar, así que los datos de aquella carrera tampoco me sirven de referencia. Por lo que haré como siempre en larga: pulso =140 ppm(a largo plazo) + watios a corto plazo (180-210).

El pulsómetro esta vez sí me marca bien (sólo era cuestión de ajustar más la cinta) y me encuentro fuerte, pero con los watios algo altos. Sé que irán cayendo poco a poco, así que me limito a seguir a ese ritmo, ir suelto y evitar problemas de drafting. Cuando alguien me pasa, le dejo ir sin más. Ni referencias ni nada. Yo, a lo mío.

Paréntesis del drafting: en esta carrera con la carretera N-II cortada y salidas separadas, chupaba rueda el que quería. En la primera vuelta, los pros en los puestos del 3-10 (aprox) iban todos a menos de 5 metros. Más tarde, a mí me pasó un grupo de 5, que ni 2 metros. Respecto a los pros, en la segunda vuelta ya no iban así, y al grupito de 5 lo vi parado en el penalti box, y posteriormente, alguno descalificado, de lo cual me alegro. No me alegro del mal ajeno. Me alegro de que se haga justicia.  Cada uno que piense lo que quiera. Yo no soporto a los tramposos. Cierro el paréntesis.

Una vez controlado el ritmo, faltaba el tema de la alimentación. La idea era comer 4 barritas de mule bar, combinando sabores, y beber sólo mi Iso-Energy, de Victory Endurance. Quería evitar coger la bebida isotónica de la organización, porque casi nunca están bien las proporciones y no quería mezclarlo con mi bebida. Para ello, tenía a Nai colocada en el avituallamiento del 70 y del 130. Además, no sé muy bien cómo lo consiguieron, pero los bidones estaban superfresquitos!! (así se sujeta un bidón en un avitullamiento) Gracias!!

Pero, me quedé corto. Tenía que haber llevado un bidón más en el tubo diagonal, y probablemente un bidón normal y no el aero en el vertical. Me bebía medio litro cada 30 km, y me vi obligado a coger un bidón de isotónico de la organización, que no me sentó bien, y a partir de ahí, agua.

Apenas pasé hambre. Comí las barritas porque había que hacerlo, pero con el calor que hacía, me costaba. También cogí algún plátano, para cambiar.

Al empezar la tercera vuelta (km130), me veo bien y empiezo a echar cuentas… Creo que puedo bajar de 5.10, lo que estaría mejor de lo previsto!! También veo que la distancia con Borja se mantiene en 5 minutillos aunque Peláez nos está sacando una minutada. Toca viento en contra hasta Mataró. Paciencia, ya daremos la vuelta. Giro, y pienso en que la ventaja aerodinámica se saca a alta velocidad, y llevo una postura curradita con muchas horas de cocina y velódromo, las LAMINAR COVER detrás y la Xentis (que he medido un montón de veces) delante, el casco aero con visor… Hay que apretar y que no caigan los watios.

 

Me planto en la entrada de Calella en 5 horas. Genial. Esto ha sido más “fácil” de lo que esperaba. Paso los baches con mucho cuidado, porque tengo las manos empapadas de sudor y me patina el manillar una barbaridad. Tan sudadas que no soy capaz ni de girar las dichosas ruletitas del sistema BOA de las Specialized, así que me bajo sin descalzarme, igualito que en mi primer triatlón, hace 9 años en Donosti.

Me tomo la T2 con calma. Una chica de la organización me dice que si quiero cremita en la espalda… Joder, qué bien.. Me empiezo a poner las medias de Compressport..  Con el sudor me cuesta un montón, pero me conciencio de que no me tiene que quedar ni una sola arruga y que cada costura tiene que estar en su sitio, que no tengo los pies para tonterías, así que me tomo mi tiempo.

Brooks T6, Garmin y al solete. Me esperan 42km. Mejor pensar que son 4 vueltas de 10,5km. Una para soltar, otra para correr a ritmo, la tercera que se me hará dura, y la última…

Salgo y los músculos están en su sitio, me noto fluido. Tampoco me lo esperaba. Sigo haciendo cuentas. No sé cuánto he hecho en el agua, pero no andaré lejos de la hora, más 5h15, tengo que hacer 3.45 para bajar de 10 horas. Joder, tengo que poder. Eso es a más de 5’/km!! Empiezo a echarme agua por encima. 29ºC y ni una sombra en toda la recta.

Los primeros kilómetros los hago a 4.15, 4.20, pero eso sí que es demasiado, así que paro a mear, y arranco de nuevo. A 4.30. Es mi ritmo, en el que me encuentro cómodo. Voy a intentar llegar hasta donde pueda a ese ritmo y luego ya bajaremos. Me sigo echando agua por encima, bebo coca-cola, pero empiezo a notar demasiadas cosas en la tripa. Así, hasta el km 15 donde de se hace el giro en Santa Susana, y me encuentro con viento de cara que me frena en seco. La tripa se empieza a quedar fría y las piernas a endurecerse. En el segundo paso por boxes ya sonrío menos. El ritmo ya va por encima de 5 y bajando.  Sabía que me daría el bajón pero no tan de golpe. Pienso en parar a evacuar en las letrinas de entrada de boxes para ver si mejora la cosa, pero sólo imaginarme lo que puede haber ahí dentro después de 6 horas al sol, me hace tirar pa’lante. Y a partir de ahí, sufrimiento y más sufrimiento. Pero del desagradable, del que no mola nada. De impotencia, dando unas minúsculas zancadas, en las que cada apoyo es dolor. Para acabar de joderlo, los tendones se me están resintiendo y ya apenas doblo el pie.

Ya que estamos ahí, no vamos a dejarlo, ¿no? El interés por  sub-10, que era mi objetivo ambicioso se esfuma de golpe. Sólo quiero terminar la tercera vuelta. Sé que si lo hago ya no voy a retirarme y acabaré como sea. Apenas ando. Sólo paro en los avituallamientos y en algún momento a estirar, pero corro. Muy lento. Lentísimo. Nunca, ni calentando, ni soltando, ni en la cuesta de Manurga, había corrido tan despacio… 6, 6.30.. Llego a ver un 7. Pero consigo acabar la tercera vuelta. Las señales de kilómetros 32, 33, ahora ya son las mías. Ya no quedan más vueltas. Ya está casi hecho, pero en los últimos 5 kilómetros todavía tengo que parar alguna vez más. Y paso el 40. Y ya casi soy Ironman, me ha costado. La teoría de que sólo una parte del cuerpo puede doler a la vez, también se descarta. Me duele todo, pero llego a la alfombra roja.. Por última vez hoy.. miro el reloj (y aunque no marca mi tiempo sino el de los pros) veo que ya he perdido el sub10. Y me jode, porque pensaba que lo tenía,  pero ya sólo pienso en disfrutar la recta de meta, porque me la merezco y Patri igual o más que yo.  Así que salvo por el gilipollas alemán que me empuja para adelantarme, ésa es mi recta.

 

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Me emociono otra vez. Pero no tengo fuerzas ni para llorar. Sólo me salen muecas rarísimas.

 

 

Cruzo la meta con calma. Me ponen la medalla me dan un abrazo y al pobre que me lo da no le suelto… me preguntan si estoy bien. Les digo que sí.. (mentira cochina) pero que me duelen los tendones… Pido hielo. Me dicen que no hay, que vaya a los masajes.. Me ponen con una fisio que me hace ver las estrellas. 10horas sufriendo para que ahora me sigan haciendo daño.. Aunque las cosas como son, al día siguiente no me dolían.
Borja se me acerca con unas uvas. Nada, no puedo comer nada. Me tomo media cerveza con limón y me tengo que ir a las letrinas rápidamente. No como nada (340€ para no comer ni una chocolatina) y me cojo la bici rápido para irme al apartamento. Tengo frío y me encuentro fatal. Ni fuerzas para hablar con mi hermano, ni con Haritz… Ducha caliente, una manzanilla y a la cama vestido con toda la ropa que encuentro. Pero ya está hecho. Toca disfrutar de las vacaciones y volver a vivir como una persona normal. Ya analizaremos todo más tarde… y lo podré disfrutar toda la vida.

 

Maresme 2011. 10h6'13''.

Es el tiempo que me costó terminar mi primer triatlón en distancia ironman. Habrá opiniones para todos los gustos. La mía es que he terminado un ironman, con un tiempo bastante bueno, pero se me ha quedado un regustillo raro. Cuando vuelva de vacaciones y tenga un ordenador haré la crónica y el análisis en condiciones. Tal vez entonces lo vea de otra manera, o tal vez no.