Análisis Aerodinámico de ruedas delanteras (I). HED 60, HED 90, HED3

Siguiendo el resumen de las pruebas aerodinámicas que he venido haciendo últimamente y que empezó con la Comparación de cascos: Giro Advantage, Bell Javelin, Kask Mojito le toca el turno a las ruedas delanteras.

Hace ya 6 años de mis primeras pruebas en velódromo: Mis primeras pruebas aerodinámicas. Desde entonces, he mejorado bastante el método y también el material probado. J Bueno, al grano. Aplicando el mismo protocolo descrito en la entrada Comparación de cascos: Giro Advantage, Bell Javelin, Kask Mojito probé:

-HED 60 C2, mía de 2009

-HED 90 C2, con la que compito casi siempre en carreras sin drafting.

-HED 3, cortesía de Borja Jubera.

Todas las ruedas iban con cubierta Vittoria Open Corsa. La HED 9 y la HED 3 con cámara de latex y la HED 6 con cámara de Butyl. Las tres a 8 bares de presión.

Como casi siempre: cabra, 53×16, casco Giro Advantage con visor y HED 6 trasera con Laminar Cover para intentar reducir el drag del resto del conjunto al máximo.

4 tandas de 10 vueltas con cada una de las ruedas, cambiando entre cada una de ellas sólo la rueda delantera, para que los cambios del viento no afectaran a los resultados.

Condiciones Meteorológicas:

Resultados:

hedTABLA

Como se puede ver, la diferencia es bastante notable a favor de la HED9 en todas las condiciones de viento probadas.

Analizando los promedios:

Una diferencia en el CdA de 0.009 supone unos 6 watios y 0.0014 unos 9 w, que aplicando la regla de los 6,5 seg/w en 40 km ya dan unas diferencias considerables para 40 km:

  • 39 segundos de ventaja respecto a la HED6 y
  • 58,5 segundos frente a la H3.

Por lo tanto (y obviando el “error” de no poner látex en las tres), como era de esperar, hemos podido confirmar que el perfil alto ayuda bastante, es más eficiente que la rueda de tres palos (versión estrecha, no es la GT3) y lo hemos podido cuantificar para unas determinadas condiciones de viento.

Una pregunta que suele surgir en estos casos es: Y esto, ¿concuerda con los datos que nos venden los fabricantes de ruedas? Vamos a comprobarlo:

Esta es una gráfica de datos aerodinámicos de ruedas HED, sacado the aeroweenie (página que recomiendover, de verdad), aunque no está muy claro si HED es la fuente de los datos

Me quedo con los datos de la Jet 6 y la Jet 9, y sacamos la diferencia en drag, que en estos casos se da en gramos (Fuerza).

 Por lo tanto, será Fdrag= 0.5*ρ*CdA*V2

Así que para

ρ= 1,2 kg/m3

V=10,5 m/s

CdA=0,009

Fdrag= -0.56N, que pasados a gramos-fuerza son -56 gramos, que sería lo que aproximadamente se obtiene con un ángulo de incidencia de 15 grados… Así que más o menos, parece que los números van saliendo.

En la siguiente entrada: más ruedas delanteras.

Comparación Aerodinámica de Cascos: Giro Advantage, Bell Javelin, Kask Mojito.

Con esta entrada, que es la 500 en el blog, voy a comenzar la publicación y análisis de algunos datos recogidos en diferentes pruebas realizadas en el velódromo abierto de Gamarra desde hace unos meses.

Llevaba bastante tiempo sin ir al velódromo, pero raíz de unas pruebas un poco cutres que intenté hacer para comparar la aerodinámica de las Laminar COver frente a una rueda lenticular estándar ( Prueba no oficial de Laminar Cover vs Lenticular Plana.) le volví a coger gusto al asunto y además he tenido la suerte de que desde Tamalpais y Powertap me dejaran unos pedales P1 con sensor de potencia integrado para probarlos, lo que me ha dado la oportunidad de hacer muchas mediciones y pruebas y repetir alguna que había hecho (Prueba Aerodinámica de cascos) pero con material diferente.

El otro día me preguntaban por qué no me iba a un velódromo cerrado a hacer las pruebas. La explicación es muy sencilla: además de que Anoeta me pilla a 120 km de distancia de casa y Gamarra a 3, la aerodinámica bien sea del material, o de la posición del ciclista, depende del CdA, que es el producto del coeficiente aerodinámico y del área frontal, y el Cd depende del ángulo de incidencia del viento. (Para más información respecto a esto, ver Aerodinámica en la bicicleta) Si no hay viento, lógicamente, el ángulo de incidencia es cero. Por un lado, no se trata de una condición real ya que está demostrado que lo más normal es tener entre 5 y 15 grados de ángulo de incidencia.

Ejemplo de ángulos de incidencia en Arizona y Kona. Fuente: Trek Speed Concept White paper

Por otro lado, con ángulo de incidencia 0, la variación de una situación a otra, sobre todo en el caso de las ruedas sería prácticamente imperceptible, como se puede ver en las gráficas siguientes de varios fabricantes.

Como ya expliqué hace unos años, estuve un tiempo intentando desarrollar una macro en Excel para la utilización del método de medición directa del CdA, pero finalmente lo dejé, porque tenía que introducir un ángulo diferente en cada paso pora cada recta y por cada curva, y ello me obligaba a tener una medición en cada instante del viento… algo que intenté hacer hasta que Patri se cansó de sujetar el anemómetro, la bandera que indicaba la dirección del viento  y además apuntar la velocidad…J: Medición indirecta del CdA.

Así que opté por simplificar el sistema y limitarme a hacer comparaciones de material en el mismo día, haciendo varias repeticiones con cada situación e intentando que sólo cambiara el parámetro material a estudiar. Para que las variaciones del viento con el paso de los minutos no penalizara a una de las configuraciones, intentaba intercalar las pruebas de cada uno lo máximo posible. Es decir: en el caso que voy a exponer en esta entrada, en el que comparo tres cascos, no cambio nada más que el casco a utilizar, hago tandas de 10 vueltas (2,5km) y entre cada una de ellas me cambio de casco.

Después de aprovechar mi visita a Eurobike para probar todos los cascos que pude (aunque evidentemente no era el objeto del viaje), comprobé que de todos los que había, el Met Drone era el que mejor me encajaba, pero no ha habido forma de conseguirlo de momento, y el Bell Javellin más o menos me entraba. Así que aproveché que Alberto González me podía dejar su Bell cuatro días antes del triatlón Bajo Gállego de Zuera para probarlo contra mi Giro Advantage tuneado con el visor LG con el que llevo ya unos cuantos años. Ya puestos, me llevé el Kask Mojito que llevo desde este año en carretera para comparar… No fuera a ser que no se notara diferencia entre uno y otro y que todavía no lo había probado en velódromo.

Un casco de carretera y dos con forma de gota de agua.

Área frontal de los tres.

Área frontal con el protector de la nariz descolgado.. L

Área frontal del Bell, apretando las mejillas y las orejas más tapadas

El MET Drone en Eurobike. Parece (al menos en la foto) que tiene mucho área frontal pero cola más corta, pero no he podido probarlo en la bici.

Así que con las siguientes condiciones de viento, me puse a dar vueltas.

Como he dicho antes, se trata de ir cambiando de casco cuantas más veces mejor, para que el aumento de viento según avanza la tarde no perjudique a ninguno de ellos.

Así que hice tres tandas con cada casco, lógicamente con la cabra y considerando que el viento es cero (promedio lo de un lado con lo del contrario) y un Crr=0,004 que probablemente sea bajo para cómo está el velódromo de rugoso y bacheado, pero que para comparar cascos da igual .

El resumen en promedio es que el Advantage sale un poco mejor que el Javellin y mejor que el Mojito.

He dibujado los tres intentos de cada caso para ver si se apreciaba algo raro. Lo único que se ve es que el Mojito es peor en todos los casos.

¿Y de cuánto estamos hablando? Pues si esas condiciones se reprodujeran exactamente en la realidad, y aplicando que más o menos la regla de que 1w de ahorro son 6,5 segundos en 40 km:

Ahora, lo de siempre. El método es el que es, las diferencias pueden parecer pequeñas (son muy parecidas a las que me salieron en Prueba Aerodinámica de Cascos en 2013) y que cada uno decida, pero en Zuera me quedé a 20 segundos del primero.

También es importante mencionar que esto no quiere decir que el Advantage sea mejor casco. Sí lo es para mí y para mi posición, pero cada casco se acopla a cada espalda de forma diferente y no a todo el mundo le irá mejor. Es una pena que no se puedan hacer esas pruebas antes de comprarte un casco.

Próximamente, análisis de ruedas.

Balance de la temporada 2015

Una vez finalizada la que creo que ha sido la temporada más larga desde que empecé en 2001-2002, toca hacer balance. Creo que en líneas generales, la temporada ha sido bastante buena. Muy regular, sin ningún gran fiasco ni abandono por causas no mecánicas, y con algunos resultados creo que muy buenos. Una vez más, he entrenado menos que el anterior pero creo que he conseguido mantener la línea de resultados del año pasado, tal vez un pelín por debajo. También, hasta la carrera de Zuera, donde por fin conseguí el podio que buscaba este año, tenía la sensación de que todas las carreras estaban siendo más o menos buenas, pero todavía tenía un puntito más o siempre fallaba, algún matiz por mejorar.

Por sectores:

la natación ha sido el segmento que más disgustos me ha dado este año. Había conseguido mejorar unos 2-3/100 en piscina de 25 en tandas largas, lo que me hizo animarme hasta a competir en un sprint del Circuito Vasco, pero no conseguí trasladar  esa mejora a la competición en ninguna carrera de la temporada. Sólo en septiembre, después de entrenar unos cuantos días en aguas abiertas con los Wollongong wizards persiguiendo a Gwen Jorgensen, Charlotte McShane, Amelie Kretz… y evitando que me engullera la manada de Aaron Royle y Ryan Baylie.. (así, como suena:)) conseguí mejorar un poco. Fue una experiencia espectacular y unos días geniales.

Después de alguna sesión y varias charlas con Jamie Turner creo que mi forma de nadar, con frecuencia lenta, y más que eso, que no cuando aumento la frecuencia un poco me vengo enseguida abajo, no me resulta nada eficiente en las carreras. Así que este año trabajaremos para mejorarlo, además de alguna sesión de grabación y corrección con Ciro Tobar en el Vibike. La verdad es que por medios no va a ser. Para poner la guinda a la lista de acciones correctoras, me voy a apuntar junto con varios compis del Vibike al equipo Master del CN Judizmendi. Algo que tenía en la cabeza desde hace varios años: darme un poco más de caña en la piscina, aprender a sufrir de verdad en el agua y competir en piscina, en mi calle y sin que nadie me dé golpes y volver a tener un entrenador en el bordillo, aunque sólo sea una vez a la semana.

Con la bici estoy muy contento: en distancia olímpica más o menos mantuve los datos de potencia del año pasado(260/270np), mientras que en Vitoria este año me la jugué un poco más y estuve rondando los 245w toda la carrera, aunque tal vez fueron demasiados. Contento, porque una vez más todo el trabajo en el rodillo, en el velódromo, o en la carretera, tanto en series subiendo watios como intentando pulir y mejorar la aerodinámica, han dado resultado.

Corriendo he estado más o menos como siempre: me equivoqué gravemente en la elección de zapatillas (y gomas) en Laredo y Vitoria se me durmieron los pies, y eso me hizo perder seguro algunos puestos; lección aprendida, y para el año que viene, vuelvo a confiar en las zapatillas que siempre me han ido bien. Un poquito de desilusión porque tal como empecé corriendo en otoño pensaba que iba a poder bajar de 35′ en algún olímpico sin drafting, y de 33:30 o 34 en algún 10k. Al final me quedé muy lejos en el primero (creo que en un olímpico con drafting podría andar cerca, pero hay mucha diferencia en carreras sin drafting) y no tuve oportunidad de intentarlo en el segundo.

Por carreras:

Muy contento con las carreras de otoño, donde sin entrenar de forma específica la carrera a pie conseguí muy buenos resultados, consiguiendo incluso mejorar mi MMP en la Media de Vitoria. Esto me hizo crearme unas expectativas que luego no se cumplieron. Primero porque eran demasiado altas y segundo porque no lo trabajé bien.

En duatlones: a Aranguren llegué muy verde y en el duatlón de Egüés por equipos dudamos, de nuevo nos equivocamos con las expectativas y nuestras posibilidades y la cagamos. Pero aprendimos mucho y para la siguiente lo haremos mejor, seguro.

En triatlón: Senpere por equipos para empezar, después vino Gorliz: otra vez un sprint, otra vez la peor carrera del año juntándose un montón de factores. Me quité la espina en Aritzaleku, donde hice una carrera bastante mejor, gran parte gracias a Gorka Bizkarra y volví a recuperar la confianza. Después, 8º en Laredo, otro buen puesto en una carrera consistente donde creo que podía haber corrido mejor. Luego llegó el Half de Vitoria. MI carrera. Me la jugué en bici como nunca lo he hecho. La apuesta no me salió del todo bien, pero me dio algunos momentos inolvidables. Después tocó descansar un poco, Castro Urdiales me pilló como casi siempre a contra pie, y después me centré en preparar con mimo mi carrera de septiembre. Este año, el Triatlón Bajo Gállego, en Zuera. Y volvió a salir bien.

Para terminar, el duatlón de Valtierra, donde tuve que abandonar por pinchazo cuando iba en el trío de cabeza y el triatlón cross de Castro Urdiales, que al final se quedó en una carrerita de 40 minutos sin casi monte.

Una temporada bastante completa, creo que bonita, pero que ya ha pasado y toca mirar hacia delante. De momento no tengo ni idea de lo que haré el año que viene. Probablemente el esquema sea parecido, pero lo iremos viendo sobre la marcha. Mientras, tengo por delante el año laboral que creo que puede ser más apasionante de mi vida (de momento) con la oportunidad que llevaba esperando desde que decidí que quería ser Ingeniero de Materiales, y no la puedo dejar pasar. Por lo que todavía tendré menos horas para entrenar, y probablemente para descansar.

Y por supuesto, continuar con el mayor “reto” que tengo al que me enfrento, que es seguir educando a Adrián. El mejor regalo que ha dado la vida y que no pienso renunciar a él por nada del mundo.